- Comprender dónde los sistemas limitan la participación.
- Identificar oportunidades de cambio
- Soluciones de diseño para una vida más larga
- Alinear los esfuerzos en todos los sectores.
- Cambiar las narrativas de la dependencia a la contribución.
¿ESTÁN NUESTROS SISTEMAS PREPARADOS PARA UNA VIDA ÚTIL MÁS LARGA?
El marco del Nuevo Paradigma de la Longevidad propone una nueva forma de vivir, trabajar, cuidar y contribuir en cada etapa de la vida. Vivimos más tiempo y nuestros sistemas deben evolucionar para apoyar la contribución en cada etapa.
La contribución de toda una vida lo cambia todo
Cuando recibimos apoyo para seguir siendo participantes activos, ya sea a través del trabajo, el cuidado de otras personas, el voluntariado o el aprendizaje, en cada etapa de la vida, vivimos vidas más sanas, más largas y con mayor conexión con los demás. Esto crea un poderoso círculo virtuoso de contribución, salud, conexión y propósito.
Durante décadas, el envejecimiento se ha concebido como un periodo de declive, que ha configurado sistemas que limitan la participación en la vejez. A medida que vivimos más tiempo, esta premisa deja de ser válida. Está surgiendo un nuevo paradigma que reconoce la contribución, la capacidad de acción y el propósito en cada etapa de la vida.
El cambio ya está en marcha.
Durante demasiado tiempo, el envejecimiento se ha considerado sinónimo de decadencia. Hoy en día, está surgiendo una nueva realidad.
Durante demasiado tiempo, el envejecimiento se ha considerado sinónimo de decadencia. Hoy en día, está surgiendo una nueva realidad.
Un marco para el cambio de sistema
Para que sea posible realizar una contribución a lo largo de toda la vida, el cambio debe producirse en todas las dimensiones de la sociedad.
Esta es la arquitectura necesaria para posibilitar la participación, la contribución y el bienestar a lo largo de una vida más larga.
Las 7 dimensiones
El paradigma de la longevidad describe cómo estas transformaciones se desarrollan y se refuerzan mutuamente en cada una de estas dimensiones pares.
¿Qué es?: La edad se percibe como un declive, lo que fomenta la discriminación por edad, separa a las generaciones y descuida las contribuciones de los adultos mayores a la sociedad. El cuidado se considera una carga y se impone a los individuos como una responsabilidad.
Lo que puede ser: Cada persona es reconocida como un valioso contribuyente en todas las etapas de la vida, inspirando la colaboración intergeneracional y convirtiendo el cambio en la norma. El cuidado es un valor social fundamental basado en la empatía y el apoyo mutuo.
¿Qué sucede?: El poder político de los adultos mayores no se reconoce lo suficiente; las agendas y los presupuestos gubernamentales a menudo pasan por alto cuestiones fundamentales para el bienestar a lo largo de la vida.
Lo que puede ser: Se fomenta el activismo político de todas las edades; las agendas y los presupuestos gubernamentales priorizan la participación cívica a lo largo de la vida; cada persona defiende la conexión social, la salud, la atención médica, el medio ambiente, el aprendizaje y la contribución a lo largo de la vida.
¿Qué es?: Protección jurídica insuficiente para los derechos de las personas mayores (trabajo, autonomía, cuidados); economía de los cuidados a menudo no regulada; políticas sanitarias reactivas.
Lo que puede ser: Se rediseñan marcos legales sólidos para una mayor longevidad; se garantizan los derechos de las personas mayores en todos los ámbitos; se regula la economía del cuidado para proteger a los cuidadores y equilibrar la responsabilidad del cuidado; las leyes proactivas promueven el acceso a la prevención y la educación.
¿Qué es?: Los sistemas económicos desincentivan a los trabajadores mayores, subestiman la importancia de la atención médica y priorizan la atención sanitaria reactiva; apoyo insuficiente para los cuidadores.
Posibles soluciones: rediseñar los incentivos laborales para fomentar una mayor longevidad y una fuerza laboral multigeneracional; remunerar a los cuidadores como contribuyentes esenciales a la sociedad; y destinar los impuestos de los salarios a las externalidades perjudiciales.
¿Qué es?: Las estructuras organizativas suelen ser poco amigables con las personas de mayor edad, limitando el acceso y creando compartimentos estancos que socavan la colaboración intergeneracional.
Lo que puede ser: Los entornos multigeneracionales, incluidos los digitales, eliminan las barreras a la participación, permiten el aprendizaje a lo largo de la vida y facilitan la colaboración intergeneracional entre instituciones.
¿Qué ocurre?: La tecnología suele ser inaccesible o no está diseñada para las personas mayores, lo que limita su autonomía y su alfabetización digital; la gobernanza de los datos es deficiente.
Lo que puede ser: La tecnología inclusiva y centrada en el ser humano empodera a todas las generaciones, fortalece la alfabetización digital y mediática, y mitiga la polarización; los macrodatos informan las políticas, y las personas tienen pensamiento crítico en línea y control sobre sus datos.
¿Qué es?: Ausencia de medidas de "preparación para la longevidad" y normas estandarizadas para la contribución a lo largo de la vida (trabajo, cuidados, voluntariado, emprendimiento); uso limitado de datos de salud en tiempo real.
Lo que puede ser: Nuevas medidas de "preparación para la longevidad" ampliamente adoptadas y un etiquetado claro para las prácticas que la promueven; los datos imparciales impulsan políticas más inteligentes para una vida más larga, lo que ayuda a cerrar las brechas entre la esperanza de vida, la salud, la vida laboral y la seguridad financiera.